NORMAL SUPERIOR DE PASCA: ESPACIOS DE PROYECCIÓN SOCIAL CON SU ENTORNO

LUIS ALIRIO REYES, ORLANDO BELTRAN, MAGDALENA RODRIGUEZ, CARMEN BERNAL NORMAL SUPERIOR NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACIÓN PASCA-CUNDINAMARCA En Colombia, la escuela y la comunidad durante décadas han permanecido aisladas, situación que tiene su origen en la escasa reflexión de la realidad socioeconómica y cultural en el marco de las políticas Educativas; lo que ha llevado a los gobiernos a dar respuestas foráneas que permitan en determinado momento dar alguna solución a la falta de contexto real, en el cual se encuentran inmersas las políticas educativas. La Institución Educativa Normal Superior de Pasca, no fue la excepción a dicha problemática; por ello durante algún tiempo estuvo desarrollando un currículo descontextualizado y academicista. Pero, en el marco de la reestructuración de las escuelas Normales en el país y al interior del área de Ciencias Naturales, después de un diagnóstico se propuso e implemento la integración y correlación de temas con las demás áreas del conocimiento; con el fin de promover una cultura de conservación y uso sostenible del entorno ambiental a través del desarrollo de las competencias investigativas propuestas en el proyecto PRAES. “Rescate de la Ola Verde” , generando así espacios de proyección social. En el contexto mundial, la educación como institución fundamental del desarrollo de una sociedad, no puede ser ajena al fenómeno de la globalización, lo que implica cambios estructurales en todos los ámbitos. Es de reconocer, que en ocasiones se pierde de vista la realidad y las necesidades locales de los municipios, los valores como la solidaridad, la identidad y la equidad son remplazándolos por la gestión, la administración y la ejecución de políticas en pro de una falsa eficiencia; siempre susceptible de ser cuantificada y estandarizada. (RESUMEN)

sábado, 4 de junio de 2011

De las finanzas al ambiente: principios para superar las crisis; TOMADO DE www.ecoportal.net


Ya Friedman (2009) estableció una relación entre la desestabilización del mercado y de la madre naturaleza, teniendo, según él, ambas las mismas causas, y escribió sobre un colapso mayúsculo en la responsabilidad individual e institucional de actores clave tanto del mundo natural como del financiero: se privatizan los beneficios obtenidos del ambiente y sociabilizan las pérdidas creando cadenas perversas de riesgo creciente, evitando ser responsables de ellas más tarde e implantado una cultura de la irresponsabilidad.
En el mundo financiero -y que hoy adaptamos a la realidad ambiental- existe un principio conocido como YNE/TNE: “Yo no estaré o tú no estarás cuando todo vaya mal”, esto expresado en palabras cotidianas: yo me acomodo ahorita, otro vendrá atrás y resolverá; yo no estaré. Bajo este principio somos creadores de riesgo y constructores de miseria, generadores de más activos tóxicos y promotores en el sistema socio ambiental de la inequidad, del desequilibrio y de malestar.
En materia ambiental podemos ir en otra dirección: “lo legal debe ir de la mano con lo ético”. Si no soy yo, quién, si no es ahora, cuándo. Este debe ser un principio que rija no sólo la acción ambiental sino cualquier actividad del acontecer diario de la humanidad. No es casual que un principio financiero tenga su eco en un principio ambiental y viceversa. Somos en esencia una red social. Ya Friedman (2009) estableció una relación entre la desestabilización del mercado y de la madre naturaleza, teniendo, según él, ambas las mismas causas, y escribió sobre un colapso mayúsculo en la responsabilidad individual e institucional de actores clave tanto del mundo natural como del financiero: se privatizan los beneficios obtenidos del ambiente y sociabilizan las pérdidas creando cadenas perversas de riesgo creciente, evitando ser responsables de ellas más tarde e implantado una cultura de la irresponsabilidad.
La desestabilización de la madre naturaleza pudiera desembocar en una crisis ecológica, es decir, pudiera ocurrir un crack del crédito ecológico derivado de infravalorar los activos medioambientales que constituyen la base de toda la vida y prosperidad sobre esta tierra (Informe WWF, 2008), tal como han ocurrido crisis en el mundo de las finanzas repetidamente y cada vez más frecuente en los últimos años. Más crítico aún, algunos países basan su crecimiento y desarrollo en el capital ecológico de otras naciones del mundo y así viven en crisis permanente, cabalgándola y corriendo la arruga. Cabría preguntarse, ¿hasta cuándo subsistirá esta inestabilidad?, ¿tenderá a estabilizarse la relación del hombre con su medio ambiente por la vía de la ruptura abrupta o la confrontación social?, ¿o más bien la estabilidad se alcanzará por la vía del cambio de la estructura legal y político territorial existente y el reacomodo de la sociedad alrededor del capital ecológico? Todas las anteriores y cualquier otra pudiera ser la respuesta acertada.
Generalmente los humanos tendemos a no visualizar, comprender ni aceptar cambios a grandes escalas, tendemos a rechazarlos y sólo la llegada de las crisis nos hace vencer la resistencia. De nuevo, como se dice el argot financiero, estamos más cercanos al 50% de ocurrencia de un cambio ambiental drástico, que del 5% de ocurrencia.
Es urgente que los ciudadanos y los líderes construyamos una manera más sostenible de suplir nuestras necesidades y crear riqueza en equilibrio con nuestros recursos ambientales. Hoy día estamos sufriendo los efectos de la falta de acciones y de la toma de decisiones éticas desde hace muchos años para prevenir problemas ambientales. Tenemos tareas responsables pendientes como sociedad, como colectivo que quiere perpetuar su especie y conservar activamente los recursos naturales que poseemos como nación, que nos pueden dar independencia, ventajas comparativas y seguridad estratégica; todo esto solo en la medida en que los manejemos y gestionemos inteligentemente, lejos del principio YNE/TNE, caminando por la relación miedo-esperanza de forma tal que siempre predomine la esperanza y no perdamos el rumbo, lo cual equivale a decir no infravaloremos el riesgo y no esquivemos la ética.
Como país, no debemos seguir enganchados en ataques y guerras entre grupos, debemos concentrarnos en nuestro avance, en la Venezuela que queremos y generar oportunidades para todos por igual. El comenzar por un cambio de actitud del liderazgo global nacional con una agenda clara y compartida de país permitirá formar nuevas generaciones bajo un paradigma de desarrollo sostenible, con avances tecnológicos y financieros pero sin excesos ni préstamos ambientales predatorios. No nos hace ricos el tener una lista inmensa de inventario de riquezas sino el saber gestionarlas sosteniblemente en el tiempo.
Venezuela debe ser el producto de la sinergia de todos los venezolanos, de todo su talento humano alineado con un norte y con una direccionalidad. Podemos comenzar por el factor ambiental a agruparnos en torno a una agenda común, al fin y al cabo el ambiente es el espacio más democrático e incluyente que existe, todos necesitamos respirar aire puro, todos necesitamos tomar agua limpia y todos dependemos de alimentos cultivados en suelos fértiles.
Tenemos esta oportunidad antes de transitar por las elecciones próximas a celebrarse donde elegiremos nuestros representantes ante la Asamblea Nacional. Conocemos los problemas ambientales más acentuados que tenemos: generación ilimitada e incontrolada de residuos, falta de calidad de agua y de tratamiento de las aguas servidas para verterlas responsablemente al ambiente, disminución de la diversidad biológica, pérdida de suelos fértiles por invasiones incontroladas, quemas y deforestaciones, falta de oferta estratégica de energías limpias que poco a poco reemplacen las fósiles altamente contaminantes. En las crisis salieron y salen nuestras debilidades. Dicho coloquialmente: bajó la marea y nos dimos cuenta quien no tenía traje de baño.
Qué modelo de país queremos para resolver eficaz y oportunamente estos problemas y ejecutar soluciones adecuadas a un marco legal moderno que reduzca la curva de aprendizaje, que promueva la innovación, las nuevas tecnologías y el avance de nuestras generaciones propiciando progreso exponencialmente. Qué tipo de leyes necesitamos en un período de transición ambiental para crear incentivos que promuevan, por ejemplo, el salto quántico en el mercado de las energías limpias y de los procesos ecológicamente eficientes.
Necesitamos oír propuestas legales de la mano con principios éticos, enmarcadas en la convicción de que si no somos nosotros quién y si no es ahora cuándo -muy lejos del principio YNE/TNE- para avanzar ambientalmente, y luego de oírlas, discutirlas abiertamente para generar una agenda legal de país y cubrirla en lapsos de tiempo oportunos antes de seguir rebotando de crisis en crisis. De no hacerlo, la globalidad que apunta hacia esa vía nos seleccionará, nos apartará, y estaremos marcados por el rezago en el desarrollo de nuestro país. Podemos cambiar y hacer que esta escena se pierda pronto en nuestro retrovisor. www.ecoportal.net
Evelyn Pallotta. Biólogo ecólogo. Analista ambiental. Actualmente Directora General de Ecología y Ambiente del Estado Miranda. Republica Bolivariana de Venezuela.

¿Cuál es la importancia de la educación ambiental? ; TOMADO DE www.ecoportal.net


Más allá de la educación tradicional, es decir, del simple hecho de impartir un conocimiento, la educación ambiental relaciona al hombre con su ambiente, con su entorno y busca un cambio de actitud, una toma de conciencia sobre la importancia de conservar para el futuro y para mejorar nuestra calidad de vida. La adopción de una actitud consciente ante el medio que nos rodea, y del cual formamos parte indisoluble, depende en gran medida de la enseñanza y la educación de la niñez y la juventud. Por esta razón, corresponde a la pedagogía y a la escuela desempeñar un papel fundamental en este proceso.
En su definición sobre Educación Ambiental, las Naciones Unidas nos indica que ésta tiene como objetivos la formación de los individuos para conocer y reconocer las interacciones entre lo que hay de natural y de social en su entorno y para actuar en ese entorno. Intentando no imprimir a sus actividades orientaciones que pongan en grave deterioro el equilibrio que los procesos naturales han desarrollado, haciendo posible la existencia de una calidad ambiental idónea para el desarrollo de la vida humana.
Es necesario abordar la temática del cuidado del medio ambiente con la seriedad necesaria para poder revertir los hábitos que causaron daños, hasta la fecha, a nuestro planeta. Es necesario incorporar la idea que con el correr del tiempo y manteniendo comportamientos perjudiciales hacia el ambiente vamos perdiendo la oportunidad de tener una mejor calidad de vida, vamos deteriorando nuestro planeta y a los seres que habitan en él.
Es evidente la necesidad de sensibilización desde cada uno de nosotros, para repensar en qué valores y actitudes, se acoda el cambio cultural que debemos asumir, con respecto a las problemáticas ambientales.
Más allá de la educación tradicional, es decir, del simple hecho de impartir un conocimiento, la educación ambiental relaciona al hombre con su ambiente, con su entorno y busca un cambio de actitud, una toma de conciencia sobre la importancia de conservar para el futuro y para mejorar nuestra calidad de vida.
La adopción de una actitud consciente ante el medio que nos rodea, y del cual formamos parte indisoluble, depende en gran medida de la enseñanza y la educación de la niñez y la juventud. Por esta razón, corresponde a la pedagogía y a la escuela desempeñar un papel fundamental en este proceso.
La educación ambiental es un proceso educativo, integral e interdisciplinario que considera al ambiente como un todo y que busca involucrar a la población en general en la identificación y resolución de problemas a través de la adquisición de conocimientos, valores, actitudes y habilidades, la toma de decisiones y la participación activa y organizada.
El niño crece y se desarrolla bajo la influencia de un complejo proceso docente-educativo, en el que la escuela cumple un encargo social que tiene el objetivo de que el futuro ciudadano reciba enseñanza y educación, y se integre a la sociedad en que vive de una manera armónica, formado política e ideológicamente en correspondencia con los principios de nuestra sociedad. En este sentido hay que educar al niño para que ocupe plenamente el lugar que le corresponde en la naturaleza, como elemento componente de ésta. Él debe comprender que es parte integrante del sistema ecológico y que, como tal, tiene deberes que cumplir.

La formación y el desarrollo de hábitos correctos en los estudiantes, en lo concerniente a la protección del medio ambiente en la escuela y sus alrededores, contribuyen a vincular la teoría con la práctica y a familiarizarlos con estas tareas y exigencias a escala local. Esto facilita que comprendan la importancia de la protección del medio ambiente y sus distintos factores, a nivel regional y nacional, y cómo una sociedad puede planificar y controlar la influencia del medio ambiente en beneficio de la colectividad.
Aprovechar estos temas, que son contenidos de la enseñanza escolar pero con un fin, que no sea solo el de la información, que se transgreda ese límite. Que llegue hasta la formación de un ciudadano conciente e involucrado en esta problemática.
La necesidad de abordar la problemática ambiental requiere de una perspectiva que involucre la crítica de los distintos saberes y el desarrollo del conocimiento humano para la creación de alternativas. De ahí que, además de los obstáculos económicos y sociales dados por el estilo de desarrollo para abordar la problemática ambiental, las posibilidades de revertir los procesos de deterioro ambiental se ven también limitados por la propia conformación del proceso educativo y de construcción del conocimiento.
Es necesario abordar el estudio de lo ambiental en lo educativo desde una perspectiva sistémica. Debemos estar conscientes que la conceptualización de educación ambiental abarca contenidos de varios campos: conservación, equidad, contaminación, ambientes urbanos/rurales, derechos humanos, ecología, ciencias ambientales, educación integral, población, energía, pobreza, ética, desarrollo sustentable, sociedad, tecnología, calidad de vida, entre otros. Además, que dichos campos se entrecruzan y se traslapan. Debemos entonces concretar qué relaciones, interacciones, resultados o consecuencias nos interesa descubrir y posteriormente comunicar.
Desde el Estado es necesaria la incorporación con carácter obligatorio de la materia educación ambiental en favor de las generaciones futuras y una adecuada calidad de vida.
La educación ambiental en la Argentina está poco más que en pañales, pese a los esfuerzos y los planes oficiales que se están tratando de implementar, tanto en el Ministerio de Educación de la Nación como en los organismos equivalentes de las provincias, debido a: La falta de conexión entre las medidas individuales que se implementan y la problemática social, el carácter temporal de las acciones propuestas (no conducen a la formación de hábitos), no se permite desarrollar la creatividad de los sujetos, ya que no hay continuidad entre el contenido que se transmite y las concepciones y representaciones de los sujetos y para finalizar, la falta de la información sobre los problemas locales en conjunción con la problemática nacional. La asistencia oficial es escasa o prácticamente nula. Esto se debe, principalmente, a la precaria importancia que frecuentemente se da a la educación, tanto desde el estado como otros sectores de la sociedad, se traduce como una contracción del sistema educativo público, como efecto de un presupuesto bajo y la ausencia de un debate acerca de la calidad y beneficios de la educación impartida.
Esta educación trasciende el ámbito formal de la educación tradicional, no circunscribiéndose únicamente a los centros educativos, sino empleándose, también, en el ámbito laboral, en la empresa o el centro de trabajo, siendo éste un excelente vehículo para comunicar valores a favor del ambiente, relacionándolo con las características productivas. Por otra parte, el desarrollo eficaz de la educación ambiental demanda el pleno aprovechamiento de todos los medios públicos y privados de que la sociedad disponga, a través de diferentes sistemas y subsistemas de aplicación, vinculándose con la legislación, las políticas, los planes y programas de ejecución, las medidas y mecanismos de control y a todas las decisiones que los gobiernos adopten respecto al ambiente.
Se debe estimular la formación de sociedades socialmente justas y ecológicamente equilibradas, que conserven entre sí una relación de interdependencia y diversidad.
La educación ambiental, en el contexto del desarrollo sostenible, debe generar con urgencia, cambios en la calidad de vida y mayor conciencia en la conducta personal, así como armonía entre los seres humanos y de éstos con otras formas de vida.
La aplicación de la educación ambiental no consiste, entonces, en una mera aplicación de ajustes y complementos a los programas tradicionales de la educación, se trata, más bien, de convocar a nuevos enfoques, nuevos contenidos y nuevos métodos, haciendo más flexibles las tradicionales estructuras de los sistemas educativos. www.ecoportal.net
Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social – Argentina

Crisis y conciencia ambiental TOMADO DE www.ecoportal.net


Ha habido un aumento de sectores muy activos de la sociedad, que abrazaron la defensa del ambiente y del Planeta. Pero es válido preguntar: Creció la conciencia ambiental general o sólo aumentó el léxico empleado y el activismo ambiental? Más allá de la esperanza puesta decididamente en el avance genuino, y a riesgo de no caer simpático, debo decir que abrigo dudas más que razonables en torno a la percepción social sobre la raíz de los problemas ambientales, su abordaje, soluciones y modos de actuación.
Sobre la crisis ambiental mucho se ha dicho y escrito y seguramente mucho más es lo que en un futuro inmediato se seguirá diciendo o comunicando.
La profusión de noticias sobre un caso puntual, amenaza cada tanto convertirse en una catarata o alud casi incontenible, que en poco tiempo, colmata gran parte de los espacios informativos y comunicacionales.
Botnia, en su momento fue un ejemplo de ello, pero pasada la disposición de los medios o por otras razones, rápidamente la atención languideció, hasta casi desaparecer.
Como consecuencia positiva de estos hechos esporádicos, me atrevería a afirmar que un gran porcentaje de la población y de comunicadores, de cualquier nivel social o cultural, pueden señalar, cuando menos, varias de las aristas de los temas más conflictivos.
Muchas ONGs, científicos y expertos han contribuido en esa dirección.
Expresiones o frases, como: guerras del agua, contaminación, calentamiento global, fumigación, especies en peligro, deforestación, residuos, pasteras, minería a cielo abierto, etc., etc., etc., integran el vocabulario cotidiano y común, pero también el periodístico.
Lo que nos alentaría a pensar, que así como crecen los niveles de información, también se eleva proporcionalmente, la conciencia social en torno al tema.
Reconozco que ha habido un aumento de sectores muy activos de la sociedad, que abrazaron la defensa del ambiente y del Planeta, a través de un verdadero compromiso militante.
Por ello es válido preguntar: Creció la conciencia ambiental general o sólo aumentó el léxico empleado y el activismo ambiental?
Más allá de la esperanza puesta decididamente en el avance genuino, y a riesgo de no caer simpático, debo decir que abrigo dudas más que razonables en torno a la percepción social sobre la raíz de los problemas ambientales, su abordaje, soluciones y modos de actuación.
Observo por lo general, una tendencia casi mágica a creer que la crisis es producto directo y exclusivo de unos pocos responsables (que no digo que no lo sean) y así se imputa a acotados actores nacionales, extranjeros o globales.
Pese a no dudar que muchos de los acusados tienen mucho que ver en lo que nos pasa, creo que el entuerto es más dilatado y anida en gran parte en los comportamientos individuales, si bien me resisto a poner en un plano de igualdad a víctimas y victimarios, que los hay.
En el cuadro de imputados varios: el gobierno siempre está presente; en minería, Barrick Gold y La Alumbrera se llevan las palmas; Botnia, en pasteras; Repsol y PAN AMERICAN ENERGY, entre otros, petróleo; Monsanto, en soja; el imperialismo y el mercado en todo lo demás y paremos de contar.
Siempre he considerado, que las sociedades no son ajenas a nada de lo que les pasa.
Como decía Gandhi: Para liberar a la India debemos combatir contra los ingleses, los hindúes, pero sobre todo contra nosotros mismos.
Por ello y en un esfuerzo de amplitud mental, quizás, tendríamos que empezar a reflexionar, sobre lo que alguien dijera: “Gran parte del deterioro planetario, no pasa exclusivamente por unos pocos malos, sino por los muchos buenos”.
Antes de que me salten a la yugular, trataré de explicarme con algunos ejemplos, para que se entienda el atolladero en el que estamos inmersos.
Se sabe con certeza, que uno de los culpables de la crisis, es el modelo de transporte petróleo-dependiente, emisor de la mayor cantidad de gases que provocan el cambio climático.
La industria petrolera, a lo largo de poco más de un siglo, provocó los mayores desastres ambientales, sociales, económicos y humanos, con distintas y crueles guerras en su haber.
Observemos nada más, el crecimiento de los automotores particulares, que rompe record año a año en ventas, pero también en los muertos y heridos que genera.
Todos nos movilizamos por la inseguridad delictiva, pero poco hacemos ante este genocidio extendido, que provoca más tragedias que todos los hechos ilícitos violentos del país, juntos.
Sabe por qué no decimos nada sobre esto?, sencillamente porque somos parte del problema y rara vez nos denunciamos a nosotros mismos. Como dice la máxima penal: “Nadie está obligado a declarar contra si mismo”.
Antaño, cuando una mujer o un hombre salían, decían: “agarro la cartera o me pongo el saco”, hoy al salir “nos ponemos el auto”, aunque recorramos unos pocos metros o cuadras.
Se hacen campañas contra el tabaquismo, que es correcto, pero cuando estudios científicos demuestran que caminar media hora por microcentros atestados de automotores, equivale a fumar entre 15 y 40 cigarrillos por día, hacemos mutis por el foro.
Sigamos con otros ejemplos: En Argentina existen, según las fuentes, entre 40 y 50 millones de líneas de telefonía celular, que más allá de los 30.000 o 40.000 millones de pesos que se pagan anualmente y que gran parte se transfiere al extranjero (un disparate en un país con graves carencias), genera toneladas de residuos, en muchos casos altamente tóxicos y sin contar las radiaciones electromagnéticas, cuyos efectos, según algunos estudios científicos, podrían producir similares patologías que muchos productos químicos de uso generalizado.
Frente a esto, tampoco decimos nada, por cuanto hemos internalizado su uso y abuso.
Tan es así, que los ponemos al alcance de niños, que carecen de defensas para afrontar estos riesgos y cuya utilización desalientan los especialistas de todo el mundo.
No vaya a creer que soy un troglodita enemigo de todas las tecnologías. Creo que todas ellas son un medio, una herramienta y no un fin en si mismo, como muchos parecen aceptar.
Como toda herramienta, puede servir, tanto para la construcción como para la destrucción.
Podría reseñar más ejemplos, pero seguramente Ud. podrá engrosar la lista, con residuos urbanos, el uso irracional de papel o agua potable, la degradación de espacios públicos, megamercados, fast food y ruidos, entre otros problemas que ayudamos a crear o difundir.
Me parece que mucha gente, no sólo que no cuestiona estas delicias de la modernidad, sino que las desea y saldría a defenderlas a capa y espada en caso de verse privada de ellas. Fíjese en esta paradoja, mientras denunciaban el modelo agrícola, muchos ambientalistas, estaban a favor al “campo” en su puja con el gobierno.
Quién inicia a los hijos en el consumo de gaseosas, comida chatarra o la televisión?
Por curiosidad pregunto: qué pasaría en Francia, que el 80% de la energía eléctrica proviene de usinas nucleares, si gobernara un ecologista y anunciara: “no estoy dispuesto a seguir poniendo en riesgo la vida de los franceses y contaminar el ambiente por siglos con residuos atómicos, voy a cerrar todas las plantas nucleares”. Cuánto cree que se mantendría en su cargo?
Qué ocurriría en nuestro país?, si el gobierno que fuera, dijera, “no estamos dispuestos a seguir degradando el ambiente, matar personas, afectar la calidad de vida de la gente e hipotecar el futuro” y seguidamente prohibiera el transporte individual, la telefonía celular u otras tecnologías o emprendimientos, a las que ya nos hemos acostumbrado o resignado.
Las cacerolas volverían a relucir y sonar frenética e histéricamente en todos los rincones del país y quien tomara esa decisión, no podría mantenerse ni 24 horas en el gobierno.
Cualquier diccionario nos da la siguiente definición de CONCIENCIA: “Conocimiento que el ser humano tiene de su propia existencia, del estado en que se encuentra y de lo que hace”. O la: “Potestad para elaborar juicios personales de carácter moral y ético sobre lo que está bien y lo que está mal, con relación a sí mismo y a los demás”.
En definitiva conciencia es la facultad de “darnos cuenta” y poder juzgar nuestras propias responsabilidades.
No habrá en todo lo expuesto, algo de esa hipocresía, que magistralmente denuncia en su famoso poema Sor Juana Ines de la Cruz, cuando dice: Hombres necios que acusáis/ a la mujer sin razón,/ sin ver que sois la ocasión/ de lo mismo que culpáis.
En consecuencia, podríamos animarnos a afirmar que existe plena conciencia ambiental sobre la crisis que originamos, reproducimos y padecemos?.
Tenemos conciencia, nos damos cuenta?
Lo dejo para que lo piense y me despido hasta las próximas aguafuertes.
Ricardo Luis Mascheroni - Docente e Investigador Universitario – Argentina

Comprendiendo la Educación para el Desarrollo Sostenible TOMADO DE www. ecoportal.net


La falta de consenso sobre lo que es la educación ambiental puede ser la causa de algunas interpretaciones erróneas. Con frecuencia educación al aire libre, educación para la conservación y estudio de la naturaleza son todos temas considerados como educación ambiental. Al mismo tiempo, parte del problema se debe también a que el mismo término de educación ambiental es un nombre no del todo apropiado. En realidad, el término Educación para el Desarrollo Sostenible sería un término más comprensible.
Desde tiempos remotos la tierra ha representado fuente de vida para el hombre, proveyéndolo de todo cuanto ha necesitado para subsistir. De esta manera el hombre ha explotado, y continúa haciéndolo, los recursos que le brinda la naturaleza, sin embargo en las tres últimas décadas se ha hecho evidente la explotación indiscriminada e inconsciente de los recursos naturales renovables y no renovables.
El mundo está viviendo una serie de problemas como la explosión demográfica y degradación del ambiente por el exceso en el consumo de los recursos naturales; también está la contaminación global, pérdida de biodiversidad, destrucción de la capa de ozono, lluvia ácida, cambio climático, modificación atmosférica, desertificación por erosión, entre otros. Estos problemas tienen un impacto negativo y se puede observar en el entorno, la fuente de todos estos problemas es la falta de conciencia hacia nuestro ambiente.
La problemática ambiental se ha acelerado y agudizado en las últimas décadas, en un contexto en el que la globalización económica impone nuevas pautas para la producción y consumo de recursos. En dicho contexto la educación es una vía útil y necesaria para potenciar al máximo la formación y capacitación ambiental en distintos ámbitos de la sociedad, desde quienes tienen en sus manos la toma de decisiones importantes, hasta los niveles ciudadanos, en los que la actuación diaria incide en forma directa sobre el medio.
El principal problema no radica sólo en la explotación sino en la desinformación de las personas, quienes muchas veces tienen aptitudes apáticas hacia la conservación del ambiente por no conocer y concienciar la necesidad que cuidarla para el futuro.
La educación ambiental canaliza y orienta todas las inquietudes que poseemos para proteger y conservar nuestro ambiente, ofreciendo herramientas acordes para comunicar mensajes que logren el cambio necesario en la actitud de cada individuo, que garantice que los recursos existentes, puedan ser disfrutados por generaciones futuras.
Para comprender qué es la educación ambiental, es conveniente explicar lo que no es. La educación ambiental no es un campo de estudio, como la biología, química, ecología o física. Es un proceso. Para muchas personas, este es un concepto que se le hace difícil comprender. Mucha gente habla o escribe sobre enseñar educación ambiental. Esto no se puede llevar a cabo. Uno puede enseñar conceptos sobre esta problemática, pero no educación ambiental.
La falta de consenso sobre lo que es la educación ambiental puede ser una razón de tales interpretaciones erróneas. Con frecuencia educación al aire libre, educación para la conservación y estudio de la naturaleza son todos temas considerados como educación ambiental. Al mismo tiempo, parte del problema se debe también a que el mismo término de educación ambiental es un nombre no del todo apropiado.
En realidad, el término Educación para el Desarrollo Sostenible sería un término más comprensible, ya que indica claramente el propósito del esfuerzo educativo: educación sobre el desarrollo sostenible, el cual es en realidad la meta de la educación ambiental. El desarrollo es un proceso que esta estrechamente relacionado con el cambio ambiental; no puede examinarse desde un punto de vista exclusivamente económico, sino también en relación con aspectos ecológicos, sociales y culturales. Cualquier concepción de desarrollo cuyas propuestas orienten la actividad económica y social hacia unos determinados objetivos ignorando el contexto ambiental del sistema social, lleva a corto o medio plazo a un proceso de deterioro del medio natural que incluso puede frustrar el logro de los objetivos socio-económicos. Las consideraciones de orden ambiental no pueden ser ignoradas. Pero también una concepción estrictamente ecologista o ambientalista, que haga abstracción del sistema social, de sus conflictos, desigualdades y equilibrios, ocasiona un deterioro del medio ambiente, al no considerar los factores causales de orden social y económico que dan origen al desarrollo y al aplicar criterios de racionalidad ecológica ajenos a veces a los objetivos sociales.
El desarrollo sostenible es un concepto dinámico que requiere un conjunto de procesos de cambio en las relaciones entre los sistemas y procesos sociales, económicos y naturales propiciadores de una confluencia equilibradamente integrada entre el crecimiento económico, el progreso social, y el respeto por la diversidad biológica, y la diversidad cultural. En los comienzos del siglo XXI comenzó a surgir un amplio acuerdo en considerar que el desarrollo de una sociedad puede ser sostenible cuando pueda conservar los sistemas que hacen posible la vida y la biodiversidad, cuando pueda asegurar que el uso de los recursos renovables es menor que la capacidad del ambiente para renovarlos, cuando pueda minimizar la destrucción de los recursos no renovables y disponga de tecnología para sustituirlos; cuando pueda mantener la capacidad de transporte de los ecosistemas, y cuando pueda propiciar un equilibrio económico capaz de asegurar la justicia social.
La sostenibilidad implica pues la búsqueda de una convergencia entre el crecimiento económico, la protección ambiental y el desarrollo social. Pero hace falta una voluntad política, una concienciación ciudadana y un compromiso social para iniciar una transición hacia formas más sostenibles del desarrollo.
La educación para el desarrollo sostenible en la Argentina está poco más que en pañales, pese a los esfuerzos y los planes oficiales que se están tratando de implementar debido a: La falta de conexión entre las medidas individuales que se implementan y la problemática social, el carácter temporal de las acciones propuestas (no conducen a la formación de hábitos), no se permite desarrollar la creatividad de los sujetos, ya que no hay continuidad entre el contenido que se transmite y las concepciones y representaciones de los sujetos y para finalizar, la falta de la información sobre los problemas locales en conjunción con la problemática nacional. La asistencia oficial es escasa o prácticamente nula. Esto se debe, principalmente, a la precaria importancia que frecuentemente se da a la educación, tanto desde el estado como otros sectores de la sociedad, se traduce como una contracción del sistema educativo público, como efecto de un presupuesto bajo y la ausencia de un debate acerca de la calidad y beneficios de la educación impartida.
Hoy por hoy, mucho de los que se llama educación ambiental no tiene nada de educación ni de ambiental. Simplemente se la puede considerar propaganda verde, debido a la banalización de los conceptos ambientales en muchos ámbitos educativos.
Para encontrar una vida en armonía con el ambiente, lo primero que debe realizarse es obtener una población consciente de su pertenencia al todo que lo rodea. Se debe educar a las personas desde la infancia para que aprendan el cuidado necesario para no malgastar los recursos del planeta, para no ensuciar su entorno y para convivir con su vecino. www.ecoportal.net
Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social

Cómo generar educación ambiental TOMADO DE www.ecoportal.net


La educación ambiental es un proceso integral, sistemático y permanente de información, formación y capacitación formal, no formal e informal, basado en el respeto a todas las formas de vida, por el que las personas, individual y colectivamente, toman conciencia y se responsabilizan del ambiente y sus recursos, mediante la adquisición de conocimientos, aptitudes, actitudes, valores y motivaciones que le facilitan comprender las complejas interrelaciones de los aspectos ecológicos, económicos, sociales, políticos, culturales éticos y estéticos que intervienen en el ambiente.
Desde tiempos remotos la tierra ha representado fuente de vida para el hombre, proveyéndolo de todo cuanto ha necesitado para subsistir. De esta manera el hombre ha explotado, y continúa haciéndolo, los recursos que le brinda la naturaleza, sin embargo en las tres últimas décadas se ha hecho evidente la explotación indiscriminada e inconsciente de los recursos naturales renovables y no renovables.
En la actualidad no hay un solo lugar exento de contaminación ambiental; en las grandes ciudades los asentamientos humanos propician problemas de basura, insalubridad, contaminación del aire, falta de zonas verdes y consecuentemente escasez de flora, drenajes en malas condiciones, contaminación del agua, entre otros factores, y aunque estos problemas de contaminación tienen muchos puntos en común con los problemas rurales, su origen es diferente ya que en estas zonas el uso de insecticidas, plaguicidas, fertilizantes, zonas de quema, contaminación del agua, entre otros problemas, son los que agudizan los problemas de contaminación y los que a la par exigen una pronta y rápida solución, que no llegará a menos que se implante un programa urgente de educación ambiental, que tenga objetivos educativos integrales y multidisciplinarios, que llegue a toda la población.
Más allá de la educación tradicional, es decir, del simple hecho de impartir un conocimiento, la educación ambiental relaciona al hombre con su medio ambiente, con su entorno y busca un cambio de actitud, una toma de conciencia sobre la importancia de conservar para el futuro y para mejorar nuestra calidad de vida.
En la escuela se pueden desarrollar actividades para el mantenimiento de la infraestructura educativa, concienciar a los niños y jóvenes en la importancia del uso racional y la conservación de los recursos, involucrar a la comunidad educativa para que participe activamente en actividades ambientales promovidas por la escuela.
Plantear un proyecto general, luego un proyecto diario, así como estrategias basadas en contenidos no es difícil para los alumnos si se les brinda la oportunidad de hacerlo, lo importante es buscar que el maestro cumpla sus intenciones educativas a través de lo que el niño construya como conocimiento y que realmente se obtengan hechos educativos transformadores de actitudes y conductas con fines útiles en la vida diaria, como en este caso en que los niños se dan cuenta de un problema de su propia realidad y con base en éste buscan la reflexión, la creatividad, la construcción de su propio saber, de sus propias ideas, lo que hace más real lo que el niño vive en la escuela y no lo aísla de ella.
La educación ambiental se plantea como objetivo lograr una población ambientalmente informada, preparada para desarrollar actitudes y habilidades prácticas que mejoren la calidad de vida. Los seis objetivos fundamentales de la educación ambiental son:
- Propiciar la adquisición de conocimientos para la comprensión de la estructura del ambiente, que susciten comportamientos y actitudes que hagan compatibles la mejora de las condiciones de vida con el respeto y la conservación del medio desde un punto de vista de solidaridad global para los que ahora vivimos en la tierra y para las generaciones futuras.
- Propiciar la comprensión de las interdependencias económicas, políticas y ecológicas que posibilite la toma de conciencia de las repercusiones que nuestras formas de vida tienen en otros ecosistemas y en la vida de las personas que lo habitan desarrollando el sentido de responsabilidad.
- Lograr el cambio necesario en las estructuras, en las formas de gestión y en el análisis de las cuestiones referentes al medio que posibiliten un enfoque coherente y coordinado de las distintas políticas sectoriales en el ámbito regional, nacional e internacional.
- Ayudar a descubrir los valores que subyacen en las acciones que se realizan en relación con el medio.
- Orientar v estimular la participación social y la toma de decisiones tanto para demandar políticas eficaces en la conservación y mejora del medio y de las comunidades.

- Introducir en los contextos educativos formales y no formales la educación ambiental como dimensión curricular en un proceso integrador de las diferentes disciplinas que permita un análisis crítico del medio en toda su globalidad y complejidad.
La educación es, a la vez, producto social e instrumento de transformación de la sociedad donde se inserta. Por lo tanto, los sistemas educativos son al mismo tiempo agente y resultado de los procesos de cambio social. Ahora bien, si el resto de los agentes sociales no actúa en la dirección del cambio, es muy improbable que el sistema educativo transforme el complejo entramado en el que se asientan las estructuras socioeconómicas, las relaciones de producción e intercambio, las pautas de consumo y, en definitiva, el modelo de desarrollo establecido.
A nivel formal la educación ambiental actúa principalmente en instituciones educativas y gubernamentales, actuando como eje transversal para que los egresados y funcionarios de dichas instituciones, aprendan a vincular sus funciones con la conservación y protección del ambiente.
A nivel informal, La educación ambiental tiene más radio de acción y puede ser más poderosa. Desde la comunidad organizada, Ong's y conservacionistas, hasta los medios de comunicación, todos ellos representan una gama rica de oportunidades para impartir educación ambiental y así poder llegar a miles de personas y propiciar y conseguir un cambio de actitud favorable hacia la conservación de los recursos naturales.
La clave está en la inserción en el sistema formal de educación oficial complementándose con la educación informal.
Todo esto es necesario para crear una conciencia educativa urgente, hoy por hoy no han tenido los resultados esperados, y esto se debe en mucho a que la educación que se imparte en las escuelas ha estado aislada, al margen de la sociedad que la rodea, en vez de incluirla como una parte integral que da vida y forma a los contenidos escolares. Concebir que lo que se enseña en la escuela es un aprendizaje aislado es precisamente la causa de que aún no haya una educación social que formule y lleve a cabo propuestas concretas de cuidado hacia el cada día más deteriorado ambiente. Si se persiguen objetivos donde los niños, los maestros y la comunidad en general trabajen, con el apoyo de campañas visuales y programas en los medios masivos de comunicación, entonces la educación social con respecto al cuidado del ambiente podría estar cerca de lograrse.
En definitiva, la educación ambiental es un proceso integral, sistemático y permanente de información, formación y capacitación formal, no formal e informal, basado en el respeto a todas las formas de vida, por el que las personas, individual y colectivamente, toman conciencia y se responsabilizan del ambiente y sus recursos, mediante la adquisición de conocimientos, aptitudes, actitudes, valores y motivaciones que le facilitan comprender las complejas interrelaciones de los aspectos ecológicos, económicos, sociales, políticos, culturales éticos y estéticos que intervienen en el ambiente.
La educación ambiental en Argentina está poco más que en pañales, pese a los esfuerzos y los planes oficiales que se están tratando de implementar, tanto en el Ministerio de Educación de la Nación como en los organismos equivalentes de las provincias, debido a: La falta de conexión entre las medidas individuales que se implementan y la problemática social, el carácter temporal de las acciones propuestas (no conducen a la formación de hábitos), no se permite desarrollar la creatividad de los sujetos, ya que no hay continuidad entre el contenido que se transmite y las concepciones y representaciones de los sujetos y para finalizar, la falta de la información sobre los problemas locales en conjunción con la problemática nacional. La asistencia oficial es escasa o prácticamente nula. Esto se debe, principalmente, a la precaria importancia que frecuentemente se da a la educación, tanto desde el estado como otros sectores de la sociedad, se traduce como una contracción del sistema educativo público, como efecto de un presupuesto bajo y la ausencia de un debate acerca de la calidad y beneficios de la educación impartida.
Para encontrar una vida en armonía con el ambiente, lo primero que debe realizarse es obtener una población consciente de su pertenencia al todo que lo rodea. Se debe educar a las personas desde la infancia para que aprendan el cuidado necesario para no malgastar los recursos del planeta, para no ensuciar su entorno y para convivir con su vecino.
Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social – Argentina

5 de junio Día Mundial del Medio ambiente TOMADO DE www.ecoportal.net


“Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.” (Fidel Castro Ruz, 1992)
En estos días estamos celebrando dos fechas muy importantes y que están inevitablemente unidas en la conservación ambiental de nuestro planeta y son el 22 de mayo, Día Mundial de la Biodiversidad y el 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente.
La palabra "biodiversidad" se compone de la palabra griega "bios" (vida) y la palabra latina "diversitas" (diversidad o diferencia). De manera general, por consiguiente, biodiversidad quiere decir: diversidad de la vida, por tanto Biodiversidad es la variedad de los seres vivos que habitan en la Tierra.
El propósito del Día Mundial del Medio Ambiente es enfocar la atención mundial hacia la importancia del medio ambiente y estimular acciones políticas acordes. El evento intenta dar un rostro humano a los problemas ambientales; alentar a las personas a convertirse en agentes activos del desarrollo sostenible; promover la idea que las comunidades son los pilares del cambio de actitud con respecto a los temas ambientales y propiciar asociaciones que aseguren que todos los pueblos y naciones disfruten de un futuro más próspero y seguro.
¿Qué es el Medio Ambiente?
Conjunto interactuante de sistemas naturales, y socioculturales modificados históricamente por la acción humana y que rige y condiciona todas las posibilidades de vida en la Tierra, en especial la humana, al ser su hábitat y su fuente de recursos. Es todo lo que naturalmente nos rodea y que permite el desarrollo de la vida y se refiere tanto a la atmósfera y sus capas superiores, como la tierra y sus aguas, a la flora y fauna; a los recursos naturales, todo lo cual conforma la naturaleza con su sistema ecológico de equilibrio entre los organismos y el medio en que vive.
Los hábitat naturales de la mayor parte del mundo siguen deteriorándose, tanto en extensión como en integridad. Existe una amplia fragmentación y degradación de los bosques, ríos, y otros ecosistemas. Y en los sistemas agrícolas continúa disminuyendo la diversidad genética de los diferentes tipos de cultivo y ganado.
Esto se debe a que las cinco principales causas de destrucción de la biodiversidad: el cambio del hábitat, la sobreexplotación, la contaminación, las especies exóticas invasoras y el cambio climático se mantienen constantes o incluso se están intensificando. Por ello la huella ecológica de la humanidad supera la capacidad biológica de la Tierra por un margen muy superior a lo que se acordó al fijar la meta de Biodiversidad para 2010.  La actividad humana constituye el mayor factor de peligro para la naturaleza, y se manifiesta de distintas formas, como la demanda de alimentos, agua, energía y materias primas. El programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente informó que al cabo de un siglo la flora y la fauna mundial podrían extinguirse en un 50%, afectando la biodiversidad.
La biodiversidad, reconocida como el más importante patrimonio humano, es el conjunto de todas las especies que existen en el planeta. Su pérdida equivale a la pérdida de nuestra calidad de vida como especie, y en caso extremo, a nuestra propia extinción. En otros tiempos el hombre era insignificante frente a la naturaleza; hoy, no: la destrucción de la capa de ozono y la contaminación son tristes ejemplos de nuestro poder.
Conservar la biodiversidad no es solo proteger la vida silvestre, sino preservar los sistemas naturales que garantizan la vida: purificar el agua; reciclar el oxígeno y otros elementos esenciales; mantener la fertilidad del suelo; disponer de alimentos y medicinas, y salvaguardar la riqueza genética de todas las especies.
Existen mas de 1500 animales a punto de extinguirse y otro por ciento alto de también de plantas, unas 17000 están amenazadas en menor grado. Cerca de un 12 por ciento de las especies de aves, un 23 por ciento de mamíferos, un 25 por ciento de confieras y un 32 por ciento de anfibios están actualmente en peligro de extinción y es posible que los organismos acuáticos en la actualidad enfrenten un peligro de extinción similar, decenas y decenas de especies se extinguen diariamente, es verdad que la extinción de especies forma parte del curso natural de la Tierra, pero sin embargo en estos últimos 100 años el hombre ha acelerado ese ritmo por lo menos en 100 veces con respecto al ritmo natural de ese proceso.


Hay muchos ejemplos de la destrucción medioambiental en la actualidad y el hombre es el principal protagonista: El Amazonas considerada como la reserva biológica más rica del planeta con varios millones de insectos, plantas, pájaros, y otras formas de vida, muchas de las cuales no han sido catalogadas aun por la ciencia esta siendo afectada por la deforestación y esto afecta la caída de la lluvias causando cambios climáticos y por tanto menos agua evaporada llega a la atmósfera lo que genera menos precipitaciones y emitiéndose más gases de efecto invernadero lo que aumenta el calentamiento global además de ser los árboles los procesadores del dióxido de carbono para convertirlo en oxigeno. De acuerdo con datos oficiales el 20 por ciento de las emisiones globales anuales de gases contaminantes proviene de la deforestación.
Recientemente el sur de Estados Unidos enfrenta una catástrofe natural de de proporciones insospechadas por la explosión y hundimiento de una plataforma petrolera de la British Petroleum lo que ha ocasionado daños ecológicos enormes en el sur de Louisiana, Arizona, Florida y el Golfo de México, este accidente considerado hasta ahora como el peor de la industria petrolera en el mar condujo a una reevaluación de las normas de seguridad en todas las plataformas del mundo.
Imposible seria negar nuestra responsabilidad en la perdida actual y de forma acelerada de la biodiversidad, esta situación impacta fuertemente en la salud humana, la vulnerabilidad a los desastres naturales, el acceso al agua potable o a las materias primas, la situación es compleja y se necesitan acciones concretas y urgentes. En general vivimos en una estrecha interrelación con la naturaleza ya que somos parte de ella, no solamente nos une a ella cuando oímos los cantos de las aves, ni cuando disfrutamos la sombra que nos proporcionan los árboles, nuestra relación va mas allá, pues estamos convirtiendo los ríos y los mares en vertederos de basura o de productos químicos, estamos manejando inadecuadamente la tierra y los recursos hídricos.
Tampoco debemos olvidar las consecuencias que originan las Guerras en toda su extensión: Contaminación atmosférica, Contaminación de las aguas sanitarias, Destrucción de la flora y la fauna, Desaparición de los suelos, Contaminación de aguas superficiales y subterráneas, Residuos de todo tipo, y sobre todo pérdidas humanas.
Cuba también protege sus recursos naturales, este pequeño archipiélago antillano festejará el próximo cinco de junio, el Día Mundial de Medio Ambiente a pesar de los síntomas de cambio de clima en el planeta o a los vaivenes que hacen tambalear hoy la economía global. En la Mayor de las Antillas se realiza el análisis del cumplimiento de la Estrategia Ambiental Nacional correspondiente a 2007-2010 y ya se labora en el diseño de la del período 2011-2015.
El ascenso del nivel del mar, la seguridad alimentaria, el incremento de la cobertura forestal, la garantía y mejoramiento del abasto de agua, la lucha contra la desertificación y la sequía, la reducción de los peligros, vulnerabilidades y riesgos ante la ocurrencia de fenómenos extremos, entre otros, seguirán entre los puntos focales de la agenda ambiental cubana.
Gisela Alonso, directora de la Agencia de Medio Ambiente, se refirió a los esfuerzos del país por cumplir con las metas en el tema, en medio de la más cruenta crisis mundial Señaló la necesidad de lograr la mayor integración posible entre organismos, instituciones, profesionales, técnicos, especialistas y decidores para seguir avanzando en el cumplimiento de los programas y planes de preservación ecológica nacional y en las acciones preventivas de adaptación y mitigación del cambio climático en cada esfera o territorio, hasta llegar incluso a nivel de barrio y comunidad.
La elegida este año para sede de la celebración nacional por el Día Mundial de Medio Ambiente en Cuba es la provincia de Ciego de Ávila, destacada por su desempeño ambiental y en otros indicadores de la ciencia, la tecnología y la innovación.  A continuación citaré unas palabras de nuestro comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente en Río de Janeiro el 12 de junio de 1992 que ejemplifican todo este desastre ecológico a los que esta siendo sometida la humanidad:
“Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.”  Ojala no sea demasiado tarde para salvar a nuestro Planeta Azul, que tanto necesita de nuestro cuidado pues solamente nosotros los seres humanos seremos los responsables de lo que pueda pasar en el futuro. www.ecoportal.net
Ricardo Bruno Ojeda Lastre, Cuba

domingo, 29 de mayo de 2011

DOCUMENTO SOBRE REJIDOS




Tejidos. Un tejido es un conjunto de células similares que suelen tener un origen embrionario común y que funcionan en asociación para desarrollar actividades especializadas.

Los tejidos están formados por células y la matriz extracelular producida por ellas. La matriz es casi inexistente en algunos tejidos, mientras que en otros es abundante y contiene estructuras y moléculas importantes desde el punto de vista estructural y funcional.

A pesar de la complejidad del organismo de los mamíferos sólo hay cuatro tejidos básicos: el epitelial, el conjuntivo, el muscular y el nervioso.

El epitelial cubre superficies del organismo, recubre órganos huecos, cavidades, conductos y forma glándulas. Proviene de las tres capas germinales

El conjuntivo protege y sostiene el organismo y sus órganos, los mantiene unidos, almacena reserva de energía en forma de grasa y proporciona inmunidad. Se origina en el mesodermo al igual que el tejido muscular que da movimiento y genera la fuerza.

El tejido nervioso, con origen en el ectodermo, inicia y transmite los potenciales de acción que ayudan a coordinar las actividades. http://bloggers.diariodeavisos.com/maquinahumana/fp-content/images/tejidos.jpg


 De revestimiento y glandular.  El tejido epitelial está constituido por células generalmente poliédricas,  yuxtapuestas, en las que se encuentra escasa sustancia extracelular. En general, las células epiteliales se adhieren firmemente unas a otras, formando capas celulares continuas que revisten la superficie externa y las cavidades corporales. Estos epitelios de revestimiento dividen el organismo en compartimentos funcionales y tienen un importante papel en la absorción de elementos nutrientes.

Además de estos epitelios de revestimiento se distinguen los epitelios glandulares, formado por células especializadas en la producción de secreciones. Hay también epitelios especializados en la captación de estímulos procedentes del medioambiente: son los neuroepitelios.

Las funciones básicas de los epitelios son recubrir separando compartimentos y secretar.
Epitelio de revestimiento

 En la superficie de contacto con el tejido conjuntivo, los epitelios presentan una estructura llamada lámina basal. Esta estructura está formada, principalmente, por colágeno y glucoproteínas. En algunos epitelios sometidos a rozamiento, como la piel, por ejemplo, la lámina basal se fija al tejido conjuntivo subyacente por medio de finas fibrillas de colágeno, llamadas fibrillas de anclaje.

Esta lámina separa y une el epitelio al tejido conjuntivo, pero permite el paso de diversas moléculas.

La superficie libre del tejido epitelial recibe el nombre de superfice apical, que presenta estructuras que aumentan su superficie y/o les dan movimiento.

Las dimensiones y formas de las células epiteliales de revestimiento varían considerablemente: desde células aplanadas hasta células prismáticas altas, pasando por todas las formas intermedias. Los epitelios pueden ser:

· Por su número de capas: simples (una sola capa), estratificados (varias capas) o seudoestratificados (núcleos de diversas alturas pero las células se implantan en la misma lámina basal).

· Por las formas de sus células: escamosos (o pavimentosos), cúbico, cilíndrico

 A continuación se describen los epitelios más comunes del cuerpo humano:

Según el número de capas. Según la forma de las células. Ejemplos y Función: Simple, Escamoso, Revestimiento de los vasos y Facilita la movilización de las vísceras
           
Cúbico. Revestimiento ovárico, Revestimiento

 Cilíndrico. Revestimiento intestinal, Protección, lubricación, absorción y digestión

Estratificado. Escamoso, Revestimiento de la piel, esófago y boca, Protección

 Cilíndrico. Conjuntiva del ojo, Protección

Seudo-estratificado. Cilíndrico, Revestimiento de la tráquea y los bronquios, Protección, transporte de partículas extrañas al exterior y secreción

Epitelios glandulares.  Los epitelios glandulares están constituidos por células que presentan, como actividad característica , la producción de secreciones. Las células glandulares elaboran y elimina al medio externo o interno productos que no serán utilizados por ellas pero que tendrán pero que tendrán importancia funcional en otros sectores del organismo.

Los epitelios glandulares forman las glándulas. Éstas pueden estar formada por una célula o por un grupo de células epiteliales.

En las glándulas exócrinas el producto celular va a llegar a la superficie epitelial libre a través de los conductos. En las glándulas endócrinas, el producto de secreción es lanzado al medio extracelular y transportado por la sangre.

Las glándulas son órganos envueltos por una cápsula de tejido conjuntivo que crea tabiques, dividiéndolas en lóbulos, que en la mayoría de los casos, se subdividen en unidades menores.

Los vasos sanguíneos y los nervios penetran en la glándula dentro de los tejidos conjuntivos, aportando nutrientes y los estímulos nerviosos necesarios para las funciones glandulares. 

 Nutrición e inervación.  Con raras excepciones, los vasos sanguíneos no penetran en los epitelios, de modo que la nutrición de éstos se realiza por difusión a través del tejido conjuntivo, de la lámina basal y de un número variable de capas celulares, para llegar a las capas celulares más superficiales.

Aunque los epitelios no tienen vasos están inervados, recibiendo terminaciones nerviosas libres que a veces, forman una rica red intraepitelial.  http://kidshealth.org/teen/en_espanol/cuerpo/heart_esp.html

Renovación.  Los epitelios son tejidos cuyas células tienen una vida limitada. Hay, por lo tanto una actividad mitótica continua. Sin embargo la velocidad de renovación es variable pudiendo ser muy rápida en ciertos casos y lenta en otros. http://www.embrios.org/celulasmadre/medicina_reparadora.htm